Majito y su tunel

soy una pequeña dama de una pequeña ciudad de Venezuela, desempeño labores en el campo de la salud y me gusta el arte, la literatura, el buen cine y la música... Creyente en el amor mas no practicante
I’ve been looking so long at these pictures of youThat I almost believe that they’re realI’ve been living so long with my pictures of youThat I almost believe that the pictures are all I can feelRemembering you standing quiet in the rainAs I ran to your heart to be nearAnd we kissed as the sky fell in, holding you closeHow I always held close in your fearRemembering you running soft through the nightYou were bigger, brighter and whiter than snowScreamed at the make believe, screamed at the skyAnd you finally found all your courage to let it all goRemembering you fallen into my armsCrying for the death of your heartYou were stone white, so delicate lost in the coldYou were always so lost in the darkRemembering you, how you used to beSlow drowned you were angels, so much more than everythingHold for the last time then slip away quietlyOpen my eyes but I never see anythingIf only I’d thought of the right wordsI could have held on to your heartIf only I’d thought of the right wordsI wouldn’t be breaking apart all my pictures of youLooking so long at these pictures of youAnd never hold on to your heartLooking so long for the words to be trueAnd always just breaking apart, my pictures of youThere was nothing in the world that I ever wanted moreThan to feel you deep in my heartThere was nothing in the world that I ever wanted moreThan to never feel the breaking apart, my pictures of you

I’ve been looking so long at these pictures of youThat I almost believe that they’re realI’ve been living so long with my pictures of youThat I almost believe that the pictures are all I can feel
Remembering you standing quiet in the rainAs I ran to your heart to be nearAnd we kissed as the sky fell in, holding you closeHow I always held close in your fear
Remembering you running soft through the nightYou were bigger, brighter and whiter than snowScreamed at the make believe, screamed at the skyAnd you finally found all your courage to let it all go
Remembering you fallen into my armsCrying for the death of your heartYou were stone white, so delicate lost in the coldYou were always so lost in the dark
Remembering you, how you used to beSlow drowned you were angels, so much more than everythingHold for the last time then slip away quietlyOpen my eyes but I never see anything
If only I’d thought of the right wordsI could have held on to your heartIf only I’d thought of the right wordsI wouldn’t be breaking apart all my pictures of you
Looking so long at these pictures of youAnd never hold on to your heartLooking so long for the words to be trueAnd always just breaking apart, my pictures of you
There was nothing in the world that I ever wanted moreThan to feel you deep in my heartThere was nothing in the world that I ever wanted moreThan to never feel the breaking apart, my pictures of you

causalidades…

Te sientas y escuchas su historia, sonríes a momentos evocando recuerdos de tu mismo pasado tan lejano y remoto, tan cercano y doloroso, la miras mientras sonríe ansiosamente tratando de relatarte cada uno de los detalles de su historia, se humedecen tus ojos con lagrimas que debiste haber derramado antes, las cuales fueron evocadas por la empatía de verte hace algunas muchas tardes atrás reflejada en esta pequeña que abre su corazón, Dispersa la mente… caer en cuenta que si, efectivamente la historia es mejor estudiada viéndola desde otros ángulos, te lleva a pensar en eventos, en evidencias que no habías sido capaz de encontrar en ti misma… Que extraña sensación cuando la historia de otra parece un Deja-vú de la tuya… Tratar de sacar fuerzas y decirle que nada de esto terminará bien, vacilas… mejor no… definitivamente no, por experiencia propia sabes que igual seguirá allí, creyendo lo imposible, anhelando, soñando, desear que su historia termine diferente que esta leyenda si tenga un final de cuentos… y tener la certeza que no sucedera es tan triste como cierto por ser tan cierto es triste.

..

"Fue una espera interminable. No sé cuánto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. Pero de mi propio tiempo fue una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y perpetuo donde María y yo estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también alucinados. Y era como si los dos hubiéramos estado viviendo en pasadizos o túneles paralelos, sin saber que íbamos el uno al lado del otro, como almas semejantes en tiempos semejantes, para encontrarnos al fin de esos pasadizos, delante de una escena pintada por mí, como clave destinada a ella sola, como un secreto anuncio de que ya estaba yo allí y que los pasadizos se habían por fin unido y que la hora del encuentro había llegado. 
¡La hora del encuentro había llegado! Pero ¿realmente los pasadizos se habían unido y nuestras almas se habían comunicado? ¡Qué estúpida  ilusión mía había sido todo esto! No, los pasadizos seguían paralelos como antes, aunque ahora el muro que los separaba fuera como un muro de vidrio y yo pudiese verla a María como una figura silenciosa e intocable… No, ni siquiera ese muro era siempre así: a veces volvía a ser de piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro.Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, la vida agitada que llevan esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad. Y a veces sucedía que cuando yo pasaba frente a una de mis ventanas ella estaba esperándome muda y ansiosa (¿por qué esperándome? ¿y por qué muda y ansiosa?); pero a veces sucedía que ella no llegaba a tiempo o se olvidaba de este pobre ser encajonado, y entonces yo, con la cara apretada contra el muro de vidrio, la veía a lo lejos sonreír o bailar despreocupadamente o, lo que era peor, no la veía en absoluto y la imaginaba en lugares inaccesibles o torpes. Y entonces sentía que mi destino era infinitamente más solitario que lo que había imaginado.”
el tunel… Ernesto Sabato

"Fue una espera interminable. No sé cuánto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. Pero de mi propio tiempo fue una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y perpetuo donde María y yo estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también alucinados. Y era como si los dos hubiéramos estado viviendo en pasadizos o túneles paralelos, sin saber que íbamos el uno al lado del otro, como almas semejantes en tiempos semejantes, para encontrarnos al fin de esos pasadizos, delante de una escena pintada por mí, como clave destinada a ella sola, como un secreto anuncio de que ya estaba yo allí y que los pasadizos se habían por fin unido y que la hora del encuentro había llegado. 

¡La hora del encuentro había llegado! Pero ¿realmente los pasadizos se habían unido y nuestras almas se habían comunicado? ¡Qué estúpida  ilusión mía había sido todo esto! No, los pasadizos seguían paralelos como antes, aunque ahora el muro que los separaba fuera como un muro de vidrio y yo pudiese verla a María como una figura silenciosa e intocable… No, ni siquiera ese muro era siempre así: a veces volvía a ser de piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro.Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, la vida agitada que llevan esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad. Y a veces sucedía que cuando yo pasaba frente a una de mis ventanas ella estaba esperándome muda y ansiosa (¿por qué esperándome? ¿y por qué muda y ansiosa?); pero a veces sucedía que ella no llegaba a tiempo o se olvidaba de este pobre ser encajonado, y entonces yo, con la cara apretada contra el muro de vidrio, la veía a lo lejos sonreír o bailar despreocupadamente o, lo que era peor, no la veía en absoluto y la imaginaba en lugares inaccesibles o torpes. Y entonces sentía que mi destino era infinitamente más solitario que lo que había imaginado.”

el tunel… Ernesto Sabato

DON´T LEAVE ME HIGH, DON´T LEAVE ME DRY…. high and dry RADIOHEAD

Poema del Renunciamiento ~ José Angel Buesa

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte … y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar;
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos … y jamás lo sabrás.

Quizá pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca … y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos … y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
-el tormento infinito que te debo ocultar-
yo te diré sonriente: “No es nada … ha sido el viento”.
Me enjugaré la lágrima… ¡y jamás lo sabrás!

gameandgraphics:

Pac-Man flyer (1980).

gameandgraphics:

Pac-Man flyer (1980).

rain kiss…

rain kiss…

Viernes “social”

3 medicos reunidos solo pueden hablar paja del trabajo q genial, segun nuestras conclusiones clinicas somos los mejores… 2da caja de polar negra se revelan los secretos

timida, fragil, artista que esconde la verdad tras los labios rojos… mujer fuerte que se hace pasar por debil, que soporta callada que rie mientras sus adentros lloran, que a ratos entretiene, que es usada sin ser amada… todas tenemos algo de Geisha, por eso me digo “artista”

timida, fragil, artista que esconde la verdad tras los labios rojos… mujer fuerte que se hace pasar por debil, que soporta callada que rie mientras sus adentros lloran, que a ratos entretiene, que es usada sin ser amada… todas tenemos algo de Geisha, por eso me digo “artista”

Mi obra!

Mi obra!